
.- Así es --o así parece que debe ser: la varina de pequeñina... pero por si fuera poco eso, para que uno salga domado desde su infancia, puede decirse que uno dobla mejor cuando es joven que cuando es viejo, que, de viejo, antes de doblar igual rompe...Es decir, estimados Moldeadores de la Luz, que si estas referencias son llevadas a edad temprana en cuestión de trabajo, los resultados son más bien prácticos y positivos y que nulos e inútiles.
Y todo este repertorio para justificar la imagen que insertamos y que suple un poco las precedentes imágenes de mineros que vine incluyendo hasta ahora y comentando. Ya insertaré otras; ahora vayamos esta foto captada en la hoy República Chequia y ayer, cuando se registro, Checoslovaquia y concretamente en Praga, que fue el único sitio en que vi como un camarero, a las 7 de la tarde, se dirigía a unas mesas en las que había distintos clientes, indicándoles que era la hora. Tal indicación lo hacía con el dedo índice señalando el reloj.Después, con las palmas abiertas, movía en sentido horizontal los brazos, de menos a más y de más a menos, señal inequívoca que allí se acabó todo. O sea, que era hora de largarse...
Y como ocurrió que en una mesa exterior del local de cafetería tenían la mitad sin consumir,el cliente le hace ver que todavía no habían consumido su café... ¿Y qué, seguramente les habrá dicho el camarero, a mí qué me cuentan...? Y sin más contemplaciones, coge una silla por el respaldo y levanta a quien estaba sentado en ella, que se cayó al suelo; después coge la otra y lo mismo, otro más al suelo... la otra pareja que formaba el cuarteto, por si las moscas, se levanta más que aprisa e intenta protestar, pero como si nada. Para el camarero ya era la hora de salir y salió.
Pero la imagen, ya ven, dos niñas, de tipo gitano, ocupaban media escalara de acceso a un templo, que ya no recuerdo a qué santo, y que vendían postales, abanicos, mecheros y cosas así... Para hacerles la foto, allá por 1998, tuvimos que comprarles algunas cosas...O sea, que temprano empezaban a rentabilizar las ocasiones...Y es que la necesidad obliga. Porque al descuidado no lo favorece la ley. O el que tienen que comer hoy no puede esperar a mañana.
En resumen, que en nuestras cuencas mineras, ya sin minas,habría que ir pensando en doblar a más de cuatro, que el pan no baja del cielo, que uno sepa.
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